Colaboraciones de Ezequiel Zaidenwerg

Ezequiel Zaidenwerg nació en la Ciudad de Buenos Aires. Publicó Doxa (Vox, 2007) y La lírica está muerta (Vox, 2011). Desde 2005, administra el blog zaidenwerg.com, dedicado a la traducción de poesía, principalmente de los Estados Unidos. Vive en Brooklyn, Nueva York.

Anthony Madrid

Publicado el 24 de marzo de 2015 por Anthony Madrid y Ezequiel Zaidenwerg en Poesía.

traducción de Ezequiel Zaidenwerg

7.
Había un viejo que, en su afán y ardor,
era imprudente como conductor.
Por ser poco flemático, no era muy emblemático
de lo deseable en todo gran señor.

 

* *

19.
Había cierto viejo de Pekín
que a los chicos mandaba en su jardín.
Con aire satisfecho se sentaba en el techo,
y bajaba al hallarse solo al fin.

* *

40.
Había un malandrín llamado Atila
conservado en un frasco de tequila.
Si en vida no fui recto, ¿merezco ser insecto?
parecía decir aquel gorila.

* *

52.
Había cierto artista del pasado
que con sus libros preparó un asado.
Le dijeron: “¿Por qué?”. “Es mejor que el parqué”
respondió aquel artista del pasado.

 

* *

69.
Había cierto anciano de Corea
que se pasó la vida en la pelea.
Discutió y se trenzó, pero al final pensó:
“Es mejor desistir de la pelea”.

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Rowan Ricardo Phillips

Publicado el 24 de septiembre de 2013 por Rowan Ricardo Phillips y Ezequiel Zaidenwerg en Poesía.

 traducción de Ezequiel Zaidenwerg

A UN VIEJO AMIGO EN PARÍS

Yo nunca vi al fantasma de tu madre.
Pero vi tus poemas acerca del fantasma
de tu madre, rozándote al pasar
a la vera del Sena, y lo vi en Linda Gregerson,
o en las acciones invisibles que alientan esos poemas
sobre el fantasma de tu madre, aquel escalofrío
al escribir, que se marchita y se transforma en algo
dúctil, y las palabras para hablar del tiempo
se tiñen de repente de lavanda y sal, y los cortes de verso
ásperos se apaciguan, el poema se abre
como una oreja que se apoya sobre
la fría puerta de una caja fuerte, hasta oír el chasquido.
Aun cuando es de día en una cueva oscura, la oscuridad persiste.
Y así, la única forma de encontrar una certeza
es entornar los ojos y tantear.

 

*

 

LUCAS Y MARK

Estoy sentado, apretujado, entre dos obras de … Leer más »






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